Cómo es el proceso

Paso a paso, sin atajos

Aquí describimos con detalle qué sucede en cada etapa del curso, cuánto suele durar y qué tipo de ejercicios encontrarás. Sin sorpresas ni promesas vacías.

Etapa 1

Diagnóstico individual

Empezamos con una conversación estructurada y un cuestionario breve sobre cómo describes tu trabajo hoy. No buscamos juzgar, buscamos entender qué patrones repites sin darte cuenta: si minimizas, si te disculpas, si usas jerga que aleja al interlocutor.

El resultado es un mapa personal de puntos fuertes y zonas de mejora que sirve como punto de partida para el resto del curso.

Formador y participante revisando un cuestionario de diagnóstico en una mesa de trabajo
Etapa 2

Construcción del lenguaje propio

Con el diagnóstico en mano, empezamos a construir frases y estructuras que describan resultados reales. Trabajamos con ejemplos de tu propio historial profesional, no con plantillas genéricas que luego suenan impostadas.

Se presta atención especial a evitar dos extremos: el lenguaje inflado que promete más de lo que se puede sostener, y el lenguaje tan cauteloso que termina sin decir nada.

Grupo de participantes trabajando en ejercicios de redacción durante un taller
Etapa 3

Práctica en contextos simulados

Aquí es donde el lenguaje construido se pone a prueba. Simulamos entrevistas, presentaciones cortas de tres minutos, conversaciones de negociación salarial y respuestas rápidas a preguntas incómodas del tipo "¿por qué debería contratarte a ti?".

Cada práctica se graba en audio o vídeo bajo consentimiento del participante y se revisa en grupo, con foco en lo que funciona antes que en lo que falla.

Simulación de entrevista profesional entre dos personas en una sala moderna
Etapa 4

Seguimiento espaciado

Un cambio de hábito no se sostiene con una sola sesión intensa. Por eso el curso incluye encuentros de repaso a las dos y a las seis semanas de finalizar el programa principal, donde revisamos qué se ha mantenido y qué necesita ajuste.

Este seguimiento es opcional según el formato elegido, pero recomendamos incluirlo siempre que sea posible.

Grupo pequeño de profesionales en una sesión de seguimiento sentados en círculo

Grupos reducidos

El número de plazas por edición se limita para asegurar tiempo de práctica individual.

Confidencialidad

Lo que se comparte durante las sesiones de práctica queda dentro del grupo, salvo acuerdo explícito.

Ritmo adaptable

Cada persona avanza según su propio proceso; no se fuerza un calendario rígido idéntico para todos.

Retroalimentación directa

Los formadores dan observaciones concretas, no valoraciones vagas del tipo "muy bien" o "sigue así".

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